WhatsApp Image 2022-05-31 at 9_14_01 PM.avif

Resistencia cultural para una libertad comunitaria.

Aclaración: Desde la organización de las XX Jornadas consideramos que las palabras son territorios en disputa, emancipan o acalla, permiten nombrar o encubren, reprimen o llaman a silenciar. Por lo tanto el lenguaje está vivo.

Así, el presente marco teórico asume el lenguje no binario, mencionando siempre que sea posible artículos, sujetos, sujetas, sujetes y adjetivos con “a”, con “e” y con “o” de manera de mencionar la diversidad de géneros. Sin embargo en ocasiones solo se utilizará la “e” para no redundar en enumeraciones demasiado largas.

LO QUE LA PANDEMIA NOS DEJÓ

Un día de marzo del 2020, en modo ciencia-ficción, la vida de la humanidad cambió por completo. Un virus de escala imposible de percibir, generó un freno obligado a la gran máquina del sistema-mundo. Pero también al gran cuerpo colectivo que somos como humanidad. El virus generó caos, llevándonos a preguntar por la permanencia de nuestra especie en el planeta.

La pandemia desnudó la crisis civilizatoria de la monocultura en la que estamos, entendemos como “monocultura”, lo opuesto a la diversidad cultural y formas de comprender la vida. Desnudó la crisis de una forma de vincularnos con la tierra, de sentirla objeto a ser consumido, en vez de Madre Tierra, vida creadora de vida. Una monocultura del individualismo, una monocultura fragmentada.

Esta pandemia nos sumergió en lo digital, las niñas, los niños y les niñes perdieron dos años de jugar con sus amigues en los patios, las plazas y las calles.

¿Qué hacemos hoy desde la Recreación en este contexto?

¿Qué genera el contexto lúdico-digital en la temprana infancia? ¿Y en nosotres?

Hoy nos cuesta volver a la presencialidad, a los grupos, a comprometer el cuerpo. La “comodidad” de lo virtual, la dinámica veloz y múltiple, que nos hace atender muchas más cosas que antes y todas superpuestas, genera que nunca podamos coincidir en un “encuentro”, o en constituir un “territorio”. Nos distancia incluso estando “presentes”, porque vivimos conectades al celular, a la compu, al wifi, la atención en múltiples “notificaciones”, el cuerpo en un lugar y la mente en otra, generando que poca gente habite los espacios y los grupos, agudizando así la fragmentación. Nos conectamos con una virtualidad que nos desconecta.

La robotización del trabajo y la inteligencia artificial avanzan en la línea de un control total de las fuerzas de trabajo. Las llamadas tecnologías de comunicación (sería mejor llamarlas tecnologías de consumo), las tecnologías digitales y las biotecnologías persiguen la captura de la totalidad del deseo y su transformación en capital. (Paul Preciado 2019)

Las principales políticas de cuidado que se implementaron se relacionaron con mantener distancia, quedarse aislades y lavarse las manos. Ya sabemos que todo lenguaje es político y que no sólo nos cuidamos de un virus, sino que se construye subjetividad. Pensando en esas formas de atender la urgencia sanitaria, nada inocente es el manejo a través de “decretos” y la profundización por parte de las fuerzas represivas del estado, de prácticas abusivas de los derechos humanos, desapariciones¹ en el marco de la cuarentena y un recrudecimiento de las injusticias sociales.